ARCO 2 “Primeros Movimientos” : CAPÍTULO 3

El Desenlace de la batalla 1/2. 


-No os dejéis amedrentar por sus grandes cuerpos, ni su fuerza descomunal, todo enemigo puede ser superado, ¡vamos mi valientes!- El general gritaba a sus hombres mientras tomaba su espadón y cargaba a la batalla.

Su caballo no parece mostrar miedo ante los demonios, es más relincha con emoción, un autentico caballo de batalla, el viejo barbudo, tampoco muestra el más mínimo titubeo.

Un diablillo de obsidiana lo mira y ruge, carga hacía él.

Pero antes de siquiera hacer contacto, suelta una mano de la empuñadura y saca un pequeño trabuco lleno de extrañas runas.

-Si saliste del infierno, seguro que volver será más fácil, pero déjame ayudarte.- Con esas palabras dispara volándole la cabeza y dándole muerte.

Uno menos, ahora solo faltaban 199, sin embargo, no era el único que había logrado una baja, alentados por la escena y la aparición de su general, los guerreros empuñaban sus armas en asaltos casi suicidas acabando con la vida de los extremadamente fuertes diablillos.

La batalla parecía volver a favor del lado humano, mas aun quedaban 2 individuos que podían torcer el rumbo del combate. Con sus ojos dorados clavados en la galante figura a caballo, el demonio bostezaba con calma.

-Es mi turno supongo.- Con una serenidad poética comenzó su avance a la vanguardia enemiga.

A pesar de su lentitud no tardó en llegar y en ser recibido por una espada mágica directa a su cuerpo, pero ni miró al guerrero, simplemente alzó su mano y bloqueo el arma, seguido de eso, el fuertemente armado soldado se convirtió en hielo y poco después en polvo.

El general sabía que está era la mejor oportunidad que tenía de tornar completamente a su favor la balanza. Bajando de su corcel encaró a 5 metros a su contrincante.

-Mi nombre es Valak del Viento, nombraros demonio.- Dijo mientras apuntaba su espada.

-Mi nombre es impronunciable para los humanos, pero en honor a tu gallardía, te dejaré oírlo, Zhetbetsfhax’Phytruyquuku.- Solo esas palabras hicieron que muchos soldados comenzaran a vomitar y hasta morir, pero eso era obvio, el nombre de un demonio medio o superior era capaz de causar la muerte a los mortales solo con su pronunciación.

Sin llegarle afectarle, Valak tomo una postura defensiva y cedió la iniciativa al demonio.

-Que estúpido de tu parte humano.- El demonio comentó antes de saltar encima suya empuñando su katana.

Un circulo mágico apareció a los pies del poderoso humano y su espada enfrentó con una fuerza inmensurable a la hoja demoníaca.

Repeliendolo con facilidad, le placó con su hombro, a pesar de que eso causo que su armadura se partiera por el frió, sin perder ni un segundo, ni sucumbir ante el ardiente dolor causado por el frió, cortó con su espada directa al estomago, pero no solo eso, sino, que la envolvió en un viento sagrado multiplicando varias veces su fuerza.

-Comete esta puto demonio.- Gritando para sacar hasta la última onza de poder de su cuerpo, el golpe conecto.

Mas no fue en la barriga del ser, sino que este interpuso su brazo.

Sangre azul broto por el campo de batalla a la vez que una silueta salia despedida como un cañón. Una explosión reventó el suelo y acabo con decenas de desafortunados piro-duendes. Alzándose en la nube de polvo, el demonio miró con calma a su contrincante, su brazo derecho estaba clavado en su estomago, el impacto anterior no solo lo corto sino que lo convirtió en un mortal proyectil que acabo perforando el cuerpo de acero de la criatura.

Sacó su brazo y lo tiro al campo de batalla como si nada, la sangre que salpico sobre un diablillo superior hizo que este se congelara y muriera.


Autor: El siguiente no tardará en llegar.

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