CAPÍTULO 5


Mi mirada al frente y di un paso más hacia el destino, a veces pienso, todo habría sido distinto si no hubiera dado ese paso, pero por desgracia, no importa cuando luche nunca podré deshacer lo ya hecho.

-Primer duelo, ¡Hans Dara!¡Julius Beak!¡Vayan a la arena!- La voz del anciano sonó y los dos competidores se miraron fieramente, era obvia las ganas de pelea que había emanando de sus cuerpos, para empezar eran un par de rivales y siempre estaban riñendo, enfrentarse en la primera ronda era sin duda un golpe de suerte.

 

 

El simple Hans armado con su espada de dos filos en una mano y un escudo de madera en la otra, con ropas ligeras y de poca protección. Enfrente suya, Julius, con un estoque y una extravagante armadura de escamas.

 

Sus posturas eran férreas y estilosas, pero para mí, estaban llenas de errores. Primero el escudo estaba demasiado adelantado, si recibiera un impacto directo el brazo sufriría una fractura si el golpeador tuviera un poco de fuerza. Mientras que el estoque apuntando al frente y con el brazo en guardia media estaban perfectos, sus pies estaban desorganizados, sería fácil meter la pierna y tirarlo al suelo mientras desvías su perforante espada.

 

El combate empezó en apenas unos segundos, debo decir que para ser unos simples principiantes dieron un decente combate. La batalla al principio parecía un combate de velocidad y defensa, pero acabo en uno de resistencia, el escudo o la estamina de Julius para seguir golpeando, por supuesto, el escudo ganó.

 

Hans ganó y el siguiente duelo le siguió, le tocó a mi hermano y a otro que no conocía llamado Trank, obviamente fue una masacre de un solo golpe, ¿Cómo se iba a controlar con un desconocido, si para empezar no lo hace conmigo? Las chicas en las gradas gritaron con la victoria de Kain…ese maldito bárbaro mujeriego.

 

-¡Tercera ronda!¡Harutoki Kariser!¡Cedrick Zarante!- Vaya…conque Cedrick, no pensaba que sería mi primer rival.

 

Me moví despacio hacía la arena mientras que le miraba, el hacía lo mismo, sonreímos suavemente y asentimos.

 

Caminamos un segundo hombro con hombro hasta la mitad de la arena, en ese momento nos dimos la espalda y dijimos unas breves palabras de saludo antes de caminar 3 pasos.

 

Entonces di un giro de 180 grados y desenfunde mi espada intentando acabarle de un golpe, pero mi espada chocó con un cuchilla de 50 centímetros que flotaba en el aire.

 

El metal sonó suavemente y salieron chispas del impacto, di un salto hacía detrás para ver como 5 cuchillas como esa perforaban el suelo con facilidad. Moví mi espada al frente y bloquee la cuchilla que me había detenido antes, moví mi cuerpo hacia la izquierda rápidamente para evitar otra cuchilla y baje mi postura para evitar otras tres, mis ropas fueron rasgadas.

 

Entonces pude ver a mi adversario, con una cicatriz en la mejilla y una cara madura, ojos negros y con cierta frialdad en ellos, un cuerpo entrenado al límite y una armadura pesada llevada como si fuera de cuero, Cedrick, el portador de la tormenta.

 

-Hacía tiempo que no me duraba nadie tanto en un duelo- Comentó con cierta burla en su voz, pero sus ojos no me subestimaban, al contrario, estaba intentando provocarme porque sabía que sería un duro adversario.

 

-Lo mismo puedo decir, otro que mi estúpido y sobrealimentado hermano mayor que tengo, nadie me ha rasguñado hasta ahora- No era del todo cierto, porque aún estaba Rouxias…pero él era un anciano, así que no cuenta, ¿no?

 

Di un paso al frente mientras mi ritmo de respiración cambiaba, luego alce la espada, en ese mismo instante 5 espadas salieron directas hacía mi desde 3 direcciones diferentes, pero no titubee, di otro paso y mi cuerpo se volvió traslucido como si fuera una ilusión, a los ojos de otros solo podían ver cómo me dividía en 3 personas y avanzaba esquivando todos los ataques. Esta habilidad era una de nivel bajo, pero su efectividad era bastante decente, su nombre era “Danza Ilusoria” al parecer está era solo una versión inferior de su original, pero nunca he podido echarle un vistazo, por desgracia.

 

Rodé hacia el lado esquivando un enorme mandoble que hizo explotar el suelo lanzándome unos metros extra hacía el lado. Si hubiera sido un segundo más lento, posiblemente estaría muerto. El enorme mandoble tenía dos filos y unos 2 metros de largo tenía una cadena en la punta del mango y su filo parecía extremadamente resistente pero poco filoso.

 

5 cuchillas aéreas extremadamente afiladas y un enorme mandoble capaz de aplastar montañas, el viento cortante y el trueno imparable.

 

Me levanté y cubrí mis piernas en shadian, al instante di una zancada con una enorme fuerza dejando una profunda huella en el duro suelo. Mi espada también estaba cubierta en shadian y apuntaba al cuello de Cedrick. Pero entonces una enorme sombra se puso delante de mi camino, agarrándolo con las dos manos, su mandoble choco contra mi espada causando un sonido que hizo estremecerse a todos aquellos observando el combate.

 

El suelo se agrieto y nuestros cuerpos se echaron hacía atrás por la fuerza del impacto, Cedrick retrocedió 3 pasos y yo salí volando varios metros por los aires, pero aprovechando eso, patee el aire para volver a salir disparado hacía él.

 

Las 5 cuchillas me perseguían a una velocidad aun mayor que la mía y aparte el espadón salió disparado de frente hacía a mi como una imponente fecha. Suspiré suavemente y deje que mi shadian hiciera una esfera conmigo en medio y un radio de un metro.

 

Todo lo que entrará en el sin importar su velocidad podría detectarlo, el punto malo es que solo tenía un metro para reaccionar. En ese momento pensé, ¿he perdido? Aunque mi mente estaba al borde del colapso, mis instintos florecieron en ese mismo momento tomando el total control de mi cuerpo. Aceleré más y giré mi cuerpo pasando por encima del espadón, mis manos se movieron velozmente clavando mi espada dentro de un eslabón de la cadena deteniendo el espadón y deteniendo mi impulso. El mandoble cambió de dirección y de posición convirtiéndose en un escudo que detuvo 2 de las cuchillas y a la vez se convirtió en una plataforma que pude usar para convertirme en un proyectil con un único objetivo, Cedrick.

 

Las otras tres cuchillas pisaban mis talones mientras me acercaba peligrosamente a mi adversario, pero sabía que está sería la única oportunidad de ganar la ventaja. En una mano mi espada completamente cubierta por una luz azul y en la otra mi brazo protegido por una luz similar.

 

Cedrick interpuso su brazo en el camino de mi hoja mientras una imponente capa de llamas cubría su armadura. Pero no le enfrenté con la espada, sino que fue mi puño usando la velocidad como un amplificador del impacto el que rompió su férrea defensa y me dio una abertura, en el momento que mi puño conectó con sus brazos, sentí como mis huesos crujían alarmantemente señalando que se iban a romper, pero también pude ver como Cedrick retrocedía con la armadura en sus brazos completamente destrozada y a su vez escupiendo una bocanada de sangre. Por supuesto, está fue mi oportunidad, di un paso al frente y usé la misma técnica que use contra Kain en aquel duelo, si, “12 dragones, 6 serpientes”.

 

Mis piernas restringían sus movimiento y mi espada como un dragón furioso se abalanzaba sobre su cuerpo, primero un corte rápido en su costado izquierdo dejando una ligera herida que apenas cortaba la piel, luego dos estocadas en su cintura casi alcanzando el músculo, un profundo corte diagonal en su pecho que rozaba el esternón, pensaba continuar pero una cuchilla bloqueo hábilmente mi espada y otras dos perforaron mi espalda profundamente.

 

Esquive como pude la arremetida de las otras 2 hojas y el espadón mientras analizaba mi estado y el de mi contrincante. A simple vista, podía ver la sangre salir de los ataques anteriores, aunque la cantidad era escasa, su movilidad sería afectada un 10% en el mejor de los casos por el dolor, luego el profundo corte, la sangre salía rápido era obvio que era una herida seria, el dolor también debe ser insoportable, por lo que su concentración debería reducirse a la mitad y su movilidad otro 20%, sus brazos estaban sin armadura para protegerlos y era obvia las fracturas en ellos, estaba claro que en el mejor de los casos solo podría usar la mitad de su fuerza.

 

En cuanto a mí, tenía dos serios agujeros en la espalda que casi había inutilizado mis brazos, apenas podía levantarlos y mi fuerza también estaba reducida a un 70%, mi movilidad, ja, no podría repetir otro movimiento como el anterior incluso si pudiera ignorar el infernal dolor, ya me era difícil no gritar y mantener una cara indiferente ante tal abrasadora agonía. Ambos estábamos para el arrastre. No pude evitar reírme a carcajadas pensando como un vago  como yo se esforzaría tanto en un torneo que hasta hace unos menos prácticamente desconocía. Posiblemente si hubiera sido mi yo de hace unos meses, ya habría perdido, pero no era el mismo después todo.

 

Baje la mirada para observar mi espada, mi mano derecha se aferraba a ella aun con la sangre goteando por toda la hoja, ¿me preguntó si este fue el comenzar de todo? Miré al frente, Cedrick, me esperaba, sus ojos me desafiaban y su sonrisa delataba el prender de su llama, esto solo había comenzado.

 

Sus cuchillas se alinearon en su espalda y su espadón fue alzando con dificultad. El público contenía su aliento al ver nuestra resolución a seguir luchando, ese sentimiento de expectación y miedo, de admiración y respeto, eso es lo que buscaba, eso era lo que deseaba, pero faltaba algo…la gloria tras una dura batalla. Arremetí de frente contra él, ignoré todo dolor y limitación de mi cuerpo, a su vez mi shadian circulaba como loco fortificando todos mis órganos y huesos, no, no quería protección extra, pero sentía que si quería darlo todo de mí en este golpe entonces tendría que hacerlo, no importa si mis huesos se romperían o si mis arterias y venas explotasen, porque si no ganaba ahora, nunca podría levantar la cabeza y mirar mi brillante futuro con expectativas y esperanza.

 

10 pasos, eso era todo lo que había entre nosotros, uno vestido en una armadura destrozada y el otro en ropas ligeras ensangrentadas , un caballero contra un vagabundo, un lobo contra un león.

 

Moví mi espada con el objetivo de cortarle mientras que el hizo descender su espadón con una fuerza imparable, esto no era un duelo por una posición superior, era un combate por la gloria de superar a un adversario del mismo calibre.

 

-¡Espada de Duan-Rahm!- Grité con toda mi alma en el momento que dejaba caer mi espada y forzaba mis piernas a derrapar para evitar por un pelo el poderoso mandoble, la hoja desgarro mis ropas superiores, pero no importaba, mi pierna izquierda se había roto en pedazos, pero no importaba, no, nada era importante, todo era irrelevante en el momento que mis manos hacían moverse a la espada de aire en busca de mi contrincante.

No hubo sonido de metal o alaridos de dolor, solo un corte limpio, desde la cadera al pecho, su sangre salió a borbotones y su cuerpo cayó lentamente hacia atrás. Vi como varios ancianos aparecían y comenzaban a tratar nuestras heridas para evitar el fallecimiento o las secuelas, pero no pude mantener la conciencia un minuto más. Todo el mundo se puso oscuro y caí inconsciente.

<  Anterior • Índice • Siguiente >

Clasificación de estrellas: Vota cuánto te ha gustado.
[Total: 0 Average: 0]
Share: